GARROTE

sinpunto

La llamada "Ley del Garrote" se puso de moda durante la presidencia de Teodoro Roosevelt, y consistía en la utilización de la fuerza como mecanismo de dominación. Muchos países la padecieron, entre ellos Cuba, y al final de cuentas terminó provocando una revolución que se impuso en el país caribeño y que, aunque no le guste a Estados Unidos, ha

terminado por aceptarla. Desconozco si alguno de los maestros afiliados a la CETEG haya consultado alguna vez los manuales estadounidenses, pero aprendieron muy bien el camino.

Por ahora, aquellos que supuestamente estaban destinados a procurar el avance de los pueblos, han demostrado que son expertos en el uso del garrote y han sometido no tan sólo a los ciudadanos, sino al propio gobierno encabezado por Rogelio Ortega que ya no atina dónde esconderse para alejarse de los agresores.

Llegar embozados y mandar es lo primero que hacen para causar temor entre los ciudadanos y los funcionarios públicos a los que someten a sus designios. Saben que esa es la condición y el arma principal de la impunidad y que con ello están asegurándose que saldrán sin daño alguno de cada embestida que hacen contra funcionarios y policías. El problema para ellos es que los ciudadanos ya comenzaron a dar muestras de hartazgo y han sido muy claros con los desestabilizadores al señalarles que no van a seguir permitiendo que sigan destruyendo al estado de Guerrero. Los maestros saben que si los ciudadanos se organizan para enfrentarlos, lo más probable es que lleguen a causarles un brutal daño, porque el odio colectivo es más fuerte y más sangriento.

Ya no es tan sólo la capucha la que intimida a los ciudadanos, sino los descomunales artefactos hechos en serie que porta cada miembro de la fuerza magisterial que se asume como dueña del destino de los guerrerenses. El problema es que ahora todas las organizaciones beligerantes hacen lo mismo. Ayer los campesinos que están en plantón frente a Gobernación blandían tremendos palos para intimidar a los policías federales que resguardan las instalaciones.

La ley del garrote parece estar del lado de los manifestantes que han hecho de los integrantes de los cuerpos policiales sus blancos preferidos, porque saben que pueden agredirlos de forma impune porque la ley ha perdido su vigencia por la renuencia de las autoridades a imponerla. México está al borde del colapso y a merced de los atávicos manifestantes porque los timoratos gobernantes tienen miedo a su aplicación. La fuerza la detentan ahora quienes ahora acorralan al gobierno. El mundo al revés. Al tiempo. This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.