La madre de todas las batallas

sinpunto

Sin lugar a dudas la elección del domingo venidero se significará como el antes y el después de la democracia mexicana. Y no es que trate yo de hacer predicciones, y lo único que hago es observar la marcha de los acontecimientos en nuestra lamentable realidad. Sin pretender asumirme como fatalista, llevamos ocho meses estacionados en Ayotzinapa y no se avizora el día en que podamos deshacernos de ese fardo en que se nos convirtieron los 43 muertos de la noche fatídica de Iguala, que en realidad fueron 46, pero que poco importa a quienes mantienen viva la flama de la inconformidad para romper cualquier intento de Enrique Peña Nieto por recomponer la marcha hacia el futuro que prometiera en su campaña a la Presidencia de la República.

Pareciera que el debate de los derechos de quienes se asumen dolidos y adoloridos por la desgracia se discutirá en las calles y no en los conductos legales que nos hemos dado los mexicanos después de muchas batallas que costaron tiempo y vidas. Poco importan los avances en las investigaciones que realiza la Procuraduría General de la República, porque al fin y al cabo traer y llevar a los muertos en el discurso exigiendo su presentación es lo que por el momento provoca mayor desgaste al gobierno de Enrique Peña Nieto, y eso quiere decir que hasta ahora lo mas importante es detener la marcha del país para evitar que exista avance alguno.

La elección del domingo venidero se pudiera significar como una de las más vigiladas de la historia reciente, a la vez que la que mayor peligro enfrenta a causa de que las violentas falanges de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación que han advertido que no habrá elección en los lugares en que mantiene su fortaleza, como son los estados de Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Michoacán. Hay quienes predicen que los desestabilizadores cumplirán su promesa, pero también quienes afirman que no habrá marcha atrás y que las fuerzas federales tienen la instrucción precisa del Presidente de la República de garantizar la tranquilidad en la jornada electoral. Independientemente de ello, pareciera que los extremistas no se han dado cuenta que hace muchos años que cayó el Muro de Berlín y que el mundo cambió.

Pro la madre de todas las batallas no esta en que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación permita o no el desarrollo de las elecciones, sino en la forma en que terminara el diferendo entre los delincuentes que se asumen como maestros, y el Gobierno Federal. El anuncio de Emilio Chuayffet de la suspensión de los exámenes de evaluación de los maestros no es otra cosa mas que la postergación de la madre de todas las batallas, y esta se dará en el ámbito educativo, porque la determinación del Presidente Peña Nieto por sentar las bases de la transformación del país sigue vigente y habrá de dar el resto en la segunda parte de su mandato. Se trata de que ganen los mexicanos y no pierdan nuestros hijos como lo pretenden los miembros del crimen organizado incrustado en las filas sindicales del magisterio. Al tiempo. This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.