Nuevamente Iguala

sinpunto

Paciera que la bandera sexenal es Iguala. Y no me refiero al Lábaro Patrio que para el Ejército Trigarante diseñará José Magdaleno Ocampo, sino a la sobre explotación mediática que se ha dado a la desaparición física de 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, ubicada en el paraje de Ayotzinapa en Tixtla,

cuna del ingente héroe patrio y consumador de la Independencia Nacional, Vicente Ramón Guerrero Saldaña. El estado de Guerrero siempre se ha distinguido por la dureza de sus hombres y la estoicidad de sus mujeres, pero también por la violencia que se ha enquistado desde tiempos inmemoriales en cada una de sus siete regiones, donde también por desgracia se ha ido acumulando la pobreza. Los rezagos son brutales, y la justicia social una entelequia. Las aspiraciones colectivas siempre se han visto truncadas por la violencia, por los malos gobiernos, y por las confrontaciones internas.

Pareciera que más que unidad sus regiones marcan un agudo separatismo que los hace diferentes a todos. La Montaña es uno de los lugares más pobres del país, La Tierra Caliente uno de los más violentos, las Costas Grande y Chica pese a su potencial nunca han encontrado la llave del progreso, y el Centro se ha olvidado tradicionalmente de las demás regiones. Sin lugar a dudas el movimiento que Tlachinollan organizó para exhibir, montar y publicitar, de acuerdo a la versión que más conviene a sus fines acerca de los hechos que desencadenaron la tragedia, ha sido todo un éxito. Vidulfo Rosales es más hábil que los especialistas en medios y constructores del discurso en el Gobierno Federal. Siempre tiene recursos para mantener vivo al movimiento y colocarlo en la opinión pública nacional e internacional.

Aventurarse a desmentir las aseveraciones de Jorge Mario Bergoglio no es cualquier cosa, y tildarlo de mentiroso menos. Cuando se afirma que "padres de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala acusaron al Papa Francisco de star mintiendo" es porque la manipulación que ha logrado el señor Vidulfo Rosales sigue vigente y los lazos que lo unen con ellos son fuertes y firmes. Los familiares de los normalistas pertenecen a esos deciles identificados como de mayor pobreza, y hasta ahora el único que les ha tendido la mano y otorgado recursos para su manutención es el señor Rosales.

¿A qué vienen entonces sus declaraciones? Simplemente a que en menos de dos meses el compromiso de mantener en territorio nacional a los presuntos investigadores y especialistas de la Comision Interamericana de Derechos Humanos se dará por concluido, con lo que también terminara la circunstancia de tener un pie dentro de las investigaciones que desarrolla la Procuraduría General de la Republica. Eso augura la extinción del movimiento y es lo que menos conviene a Tlachinollan para seguir manteniendo la impunidad en la zona de La Montaña, en Guerrero. En este mismo mes comenzará la exigencia de la permanencia de los presuntos especialistas. Quienes están detrás de Vidulfo Rosales necesitan seguir manipulando a la opinión pública contra el Gobierno de Enrique Peña Nieto. En ello les va la sobrevivencia. Al tiempo. This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.