Sobre Notimex

Está Notimex, la Agencia de Noticias del Estado Mexicano, en un tránsito programado hacia su extinción al menos en l

 

la forma en que operó desde su fundación hace poco más de medio siglo. Escribo esto en la víspera de un recuento sindical de trabajadores afiliados para determinar la legalidad de la huelga iniciada hace una semana y que incluye un reclamo sobre la titularidad del Contrato Colectivo de Trabajo (CCT), que la administración designada por el presidente Andrés Manuel López Obrador para conducir la Agencia anuló por la vía de los hechos desde que asumió funciones en marzo de 2019.

Como el recuento fue contrario por mayoría a la Administración, ahora ésta reclama “fraude” del Sutnotimex en alianza con la Secretaría del Trabajo de Luisa María Alcalde. ¿Qué se saben? ¿O resucita el manido argumento de reclamar “fraude” cuando una votación resulta contraria? Se conocerá en las próximas horas.

Pero como he dicho en este mismo espacio, Notimex entró en crisis a partir del momento en que una nueva “dirección” asumió la rienda de este medio público de comunicación, pero la oportunidad de cambio y se supone que de mejoría inherente a una crisis, naufragó en medio de una oleada de odio, resentimiento, e inexperiencia en un cargo de Dirección. Sobraron eso sí, la soberbia, el abuso y el endiosamiento en el ejercicio de una encomienda que se hizo evidente en los hechos y que incluyeron desde actos contrarios al buen trato entre personas hasta la supresión unilateral de derechos laborales previstos precisamente por el CCT.

Aludo por ejemplo a la manera arbitraria y grosera que desde el inicio de la administración a cargo se procedió en contra del personal que laboraba en la Agencia y que incluyó el desalojo inconsulto de sus sitios físicos y habituales de trabajo. No fueron pocos los empleados y trabajadores de la Agencia que de pronto se toparon con el lanzamiento interno de sus bártulos de trabajo a otras zonas y aún pisos de la empresa sin que por supuesta se les tomara en cuenta y mucho menos consultara. Así, de pronto y como solemos decir sin decir agua va, llegaban a sus sitios habituales de actividad diaria y resultaba que ya no encontraron escritorios, máquinas, y hasta sus pertenencias personales, lo que revela por sí solo la manera soez y ordinaria en que procedió la Dirección General contra el personal de la Agencia. Esto fue y sigue siendo el sello de la casa, aun y cuando el presidente lo niegue y/o lo avale tal vez, podría suponerse.

Luego vinieron actuaciones mucho peores. Las transgresiones ilegales al CCT. Gravísimo porque constituyeron el ataque más artero y salvaje en contra de decenas de trabajadores, que de pronto se vieron suspendidos en derechos básicos como el disfrute de vacaciones y vales de despensa familiar y médicos que constituían un soporte salarial clave y no como falazmente se ha querido hacer creer un abuso, canonjía o gasto oneroso. No, porque los salarios promedio en la Agencia apenas rondaban los 12.000 pesos mensuales. ¡Hágame usted el favor de considerar si ese rango salarial promedio constituye “un privilegio” excesivo o dicho llanamente un abuso del empleado o trabajador. Menos aún si se considera que el ingreso para quien se ostente como Director (a) General rebasa los 100 mil pesos al mes más prestaciones y allí sí privilegios inherentes al cargo que persisten en tiempos de la austeridad republicana. ¡Por favor!

Más tarde comenzaron los despidos, que hoy día superan los 240, la mayor parte de ellos de personal sindicalizado. De haberse respetado la ley y el CCT, no habría hoy día casi un centenar de demandas laborales. Porque eso del respeto y acatamiento de la ley sólo ha resultado un eslogan propagandístico y Notimex es la evidencia concreta. 

Se añade la intromisión indebida en la vida sindical de Notimex. La existencia hoy día de dos sindicatos, que pudiera pensarse constituyen una sola estratagema engañabobos y, peor aún, parte de un plan fruto de mentes perversas, enfermas y falaces, para consumar la extinción de la Agencia. 

Sobre la calidad informativa de la Agencia, pues baste ver el hilo noticioso. Está peor que nunca. Eso de la “nueva” Notimex es un embuste más. La mentira es una pésima costumbre, el engaño se descubre alguna vez, pero la vergüenza queda en la memoria.

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@RobertoCienfue1