Más poder ¿para qué?

El proyecto de iniciativa recién planteado al Congreso por el presidente Manuel López

 Obrador para modificar la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, en caso de que él mismo determine condiciones inherentes a una emergencia económica o sanidad en general, resucita los peores fantasmas venezolanos que lo acecharon durante su campaña presidencial y que se nutrieron de las prácticas políticas primero de Hugo Chávez y más tarde de Nicolás Maduro con las llamadas allá, en el país sudamericano, leyes habilitantes, una herramienta esencialmente prevista para gobernar a punta de decretos.
Aunque se trata de instrumentos legales de los que en ocasiones excepcionales disponen y han utilizado presidentes de diversos países, entre ellos figuras políticas más allá de cualquier duda sobre su real y cabal espíritu democrático, estos instrumentos que confieren en la práctica facultades extraordinarias o súper poderes, en el caso de México en este momento llaman la atención y aún plantean la pregunta inevitable de para qué un presidente como López Obrador quiere más poder del que acumuló en las votaciones de julio de 2018.
Como prácticamente ninguno de sus antecesores cercanos e inmediatos, López Obrador se erigió en esa jornada comicial histórica en un auténtico fenómeno político en México y fuera del país. Morena, su catapulta política variopinta, cosechó una mayoría incontestable en el Congreso, la ciudad de México y cinco entidades federativas. Con Puebla, ahora suma 6. Pocas, si no es que en ninguna vez anterior, se había visto este tipo de torbellino político en México. Se constituyó una nueva mayoría política, si acaso sólo comparable con la que aglutinó y ejerció el poder en México con el PRI, al menos hasta 1997, cuando por vez primera el otrora partidazo perdió la mayoría absoluta en el Congreso y evidenció cansancio, desgaste y aún grietas en su largamente construido muralla de poder.
En la circunstancia excepcional que vive México por el Covid-19, López Obrador exhibe sus ganas, o necesidad tal vez, de acumular más poder. ¿Para qué? Sigo preguntando.
En su conferencia de prensa el 3 de diciembre del 18, que marcó la inauguración formal de las llamadas y ahora clásicas mañaneras, López Obrador declaró: "Tengo las riendas del poder en las manos. Es decir, hay gobierno en México".
Han pasado prácticamente 17 meses desde entonces y vuelvo a preguntar a la luz de su iniciativa presupuestal, ¿qué cambió para el gobierno en ese lapso que llevan al mandatario a pedir más poder? Llama la atención, insisto. Esa mayor cuota de poder solicitado ¿qué trasunta y, más aún, qué anuncia, qué anticipa?
Un dato más: al margen de la pandemia, Morena se desmorona y López Obrador está distante y presto incluso a alzarse con sus bártulos si la circunstancia lo amerita.
Se esté o no de acuerdo con “el modito” de López Obrador, nunca deberían subestimarse su capacidad y olfato políticos. Tiene un colmillo de esos que abren surco en la tierra. Se equivocan quienes lo subestiman y lo hacen blanco de todo un arsenal de epítetos, algunos de ellos impronunciables e impublicables. Para decirlo en términos coloquiales y aún muy domésticos: cuando sus adversarios políticos van, López Obrador ya viene de regreso. O dicho en términos aristotélicos: Amlo es un animal político. Por ello, sus adversarios no le han hallado la forma ni la cuadratura al círculo. Después de todo, López Obrador ha hecho una sola cosa en su ya larga vida: política. Desatender o ignorar esto que resulta básico, lo fortalece frente a sus adversarios.
No dudo en consecuencia que Amlo volverá a salirse con la suya y tendrá poderes especiales en materia económica y sanitaria, pero eso sólo parece una mampara. Quienes lo oponen seguirán entreteniéndose con sus quejas y lamentos, acusaciones y comparaciones, incluso chavistas y maduristas, pero en el fondo serán otros los objetivos lopezobradoristas. Mientras esté al frente del Poder Ejecutivo, él seguirá en “su modito” y todo hace prever que no está dispuesto a hacerla de florero.

This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.

@RobertoCienfue1