Asistencialismo electorero

sinpunto

Falta poco tiempo para que inicien las campañas. Todo el país se vestirá de propaganda, publicidad, pegotes, posters, pasacalles, dípticos, trípticos, lonas plásticas, gallardetes, pasacalles, espectaculares y todo lo que se les ocurre a los creativos para arruinar el paisaje urbano de las ciudades, porque es lo menos que observan los ciudadanos. Por lo pronto en un acto de cinismo el dirigente del Movimiento de Regeneración Nacional, Martí Batres Guadarrama, denunció la presunta compra de votos por parte del gobierno delegacional en Cuauhtémoc, a través de setenta mil despensas que serán entregadas durante las campañas.

Y hablo de un acto de cinismo porque los apoyos asistenciales fueron puestos en boga por el líder moral del partido, Andrés Manuel López Obrador, y siguen viento en popa porque es lo que le ha permitido al perredismo mantener la hegemonía en la Capital de la República. Aunque no le guste al señor Batres, el señor López y sus candidatos recibirán una sopa de su propio chocolate ya que intentarán combatir lo que su prócer instituyó. Aun cuando este tipo de apoyos a cambio del voto están penalizados por las leyes, y los integrantes del Instituto Nacional Electoral en el Distrito Federal cuentan con facultades sancionativas, lo mas seguro es que nadie podrá corroborar que efectivamente se repartieron.

Para decirlo de otra forma, si hay algo en lo que se han vuelto especialistas los dueños de las corrientes y los grupos del PRD, es en la entrega de prebendas a cambio del voto. Para eso sirven los programas sociales que mal copió el señor López Obrador a Delano Roosevelt, y que después dijo eran de su autoría. De lo que siempre se ha tragado es de pervertir a la democracia, y hay que aceptar que lo hemos logrado todos juntos, unos repartiendo y otros aceptando. Hasta ahora el mejor argumento para ganar elecciones es el asistencialismo electorero. Muchas son las argucias que se presentan durante la época electoral, y aun cuando las leyes sancionan conductas impropias, parece que la impunidad campea porque las autoridades electorales hasta ahora han carecido de ganas para imponer sanciones que sirvan de ejemplo para quienes se han acostumbrado a la impunidad y se han especializado en burlar la ley. La democracia está garantizada en las leyes, la madurez del electorado no.

En México tampoco las cosas andan bien para la democracia, y la mejor muestra es la señal que mandan al Gobierno Federal los integrantes de la CETEG y la CNTE. Porque hay que decir que las advertencias no son para el Instituto Nacional Electoral, sino par quien detenta el monopolio de la aplicación de la ley, o sea el Estado Mexicano, y quizá para decirlo mejor, la advertencia es directa para el Presidente Enrique Peña Nieto. Quizá piensan que la carencia de energía para reprimir las manifestaciones que realizaron en las carreteras federales es parte del temor que han despertado en las estructuras gubernativas. O que el Presidente no quiere pasar a la historia por represor. Al tiempo. This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.