¿Cuál es la preocupación? ¡Que todo mundo se entere!
 El licenciado está contagiado pero poquito, nada grave, algo leve. El carismático Hugo López-Gatell, su médico de cabecera, en quien confía ciegamente y lo ha presumido en vivo y en directo en la tele pública, dio el parte: se mantiene con síntomas mínimos de Covid.

¿Y si enfermarse, es, estrategia perversa? ¡Malhaya, quién dijo miedo!

Érase que se era en la tierra del siempre jamás que se enfermó el prócer y con ello evidencia el grado de polarización social.
Y hasta los amigos jurados y hermanos de sangre perdieron el respeto mutuo y apareció una falsa cuanto hipócrita conmiseración que pretendió

¿Por qué la estrategia de favorecer selectivamente a los jóvenes, incluso regalándoles dinero por aprender a hacer jugos o talachas en vulcanizadoras? ¿Por qué prometer espacios en las universidades o en especialidades de medicina e incumplir? ¿Cuántos jóvenes son parte del gabinete de Andrés Manuel López Obrador? La formación, empero, del ejército de jóvenes agradecidos con la política lopezobradorista, se apresta a defender la promesa de la 4T.

En memoria de mi amiga Maricela Oropeza Oaxaca 

¿El Presidente más criticado en la historia de México? Una mentira más; en todo caso el único quejumbroso, asiduo a victimizarse y culpar a sus antecesores de todos los males nacionales, dueño de una singular amnesia selectiva y cobrador de facturas políticas que es propaganda en cada homilía cuando lincha al de enfrente y estigmatiza al opositor, cuando no lo insulta y caricaturiza:

O los fantasmas de Andrés Manuel podría haber titulado este artículo. 

Y es que el licenciado presidente miente todos los días, se pelea con el pasado, le endilga todos los hombres del país a sus antecesores ya quienes llaman “los de antes”.

Aunque a estos hijos desobedientes no les ocurre lo que al personaje del corrido castigado con la muerte por la falta de respeto al padre, política y socialmente son cadáveres, individuos carentes de credibilidad, insolentes que se burlan del sentido común de los mexicanos que no se tragan las cápsulas patrioteras y de explicaciones no pedidas.

¿Usted le cree a Hugo López-Gatell y Manuel Bartlett Díaz? Me neither.