En serio, en serio, sin apasionamientos ni politiquerías, dígame usted qué le pareció la visita de Su Alteza Serenísima a Washington

¡Caray! Como que ningún mexicano se había dado cuenta y, después de tanto y tanto, finalmente nos enteramos de que Su Alteza Serenísima es el simulador grandilocuente de la 4T.