Envuelto en ese halo de santidad política y cierto de que ya no contagia porque el Covid lo volvió inmune, Andrés Manuel retornó muy bravo al coliseo político.

En memoria de Fernando Macías Cué

 ¡Buenos días! ¡Ánimo !, saludó el licenciado presidente, en la esperada reaparición en Palacio; de buen humor y renovada pasión por lo que es de él, muy de él ¡faltaba más !, recuperar el púlpito que doña Olga no pudo ocupar como mandan los cánones constitucionales en ausencia del dueño de la