Esto de la infodemia no es nuevo. Su presencia ha estado ahí en cada actividad humana, en la discrepancia, en la lucha por el poder, en la guerra, en la relación humana sectorial, incluso entre colegas, en la libre competencia del mercado y, por supuesto, cada quien habla de la fiesta según le va en ella.

¿Usted cree que a Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto molesta que Su Alteza Serenísima cotidianamente diga que no se parece a ninguno de ellos? Se carcajean.

No, no son iguales, son peores. A la desgracia le dan el trato que demandan evitar; politizan cualquier acto que contraríe al proyecto transexenal. Y el discurso oficial es un insulto al sentido común que borda entre el gatopardismo y la cínica mentira.

La cita común refiere que la derrota es huérfana pero el triunfo tiene muchos padres. Ese es el escenario post parto electoral que ocurre en Morena, con el agrio condimento de la perversidad y la malquerencia.

¿Qué depara la víspera? Maribel se fue dos días antes de ser elegida diputada federal por el distrito 22 de Naucalpan, en el Estado de México.