Por la pandemia, en el mundo, el poder judicial se ha visto obligado a computarizar su trabajo, a no detenerse por el confinamiento, sino avanzar a través de lo que muchos empezaron antes de la aparición del Coronavirus y llaman “justicia en línea”.

El juez Rodrigo de la Peza, quien ahora tiene en sus manos y revisa el acuerdo que limita la operación de plantas eólicas y solares en México es ni más ni menos que hijo del